A pesar de las fuertes lluvias que caen sobre la ciudad en estos días, el público acompañó a sus bandas favoritas en el día del rock Colombia 2020. Ni el frío, ni el agua fueron impedimento para disfrutar los conciertos que se extendieron hasta las primeras horas del domingo. Con una tarima giratoria que prácticamente no daba descanso en medio de la descarga rockera, los asistentes vieron una gran variedad de variaciones de este inmortal género musical.

Fotografías por Ronald Ernesto Cano Gutiérrez

El festival comenzó al finalizar la mañana del día sábado, con dos tarimas, una externa y otra interna giratoria; el público pudo elegir sus bandas favoritas que incluían una gran cantidad de subgéneros del rock como lo son el metal, el punk, el ska o el pop punk. Así como ver desde bandas jóvenes como Apolo 7 o bandas que han marcado historia en Colombia como Compañía Ilimitada o Kraken.

En un espacio bastante acorde a este tipo de festivales, el público tenía una buena oferta gastronómica y acceso a instalaciones sanitarias así como espacios para descansar entre banda y banda, aunque no era mucho el espacio de tiempo entre presentaciones. Con un sistema bastante novedoso que permitía evitar retrasos entre las bandas, la tarima giratoria interior sorprendió a más de uno, que mientras entre aplausos despedía a una banda, veía como en cuestión de segundos aparecía la siguiente banda presta para interpretar su repertorio.

Fotografías por Alejandro Estaban Romero

Siendo la tercera edición de este festival, se va consolidando como un gran espacio para las distintas variaciones del rock colombiano. Sin tener restricciones, demostraron que en un mismo festival caben Los Rolling Ruanas o K93, y que sus seguidores pueden ver bajar a una banda para ver subir a la otra banda. El festival también confirma varias cosas: Primero, como indicaron varias de las bandas: «El rock no ha muerto» y en especial el rock colombiano sigue más vivo que nunca, muestra de ello es que las personas coreen a Compañía Ilimitada como en 1988 y que bandas con historias más recientes como Don Tetto o The Mills llenen los escenarios. Segundo, el rock colombiano es tan variado como lo es su folclor y su cultura, de ahí que hayamos visto ensambles tan particulares como Súperlitio, Chimó Psicodélico o Los Rolling Ruanas que en su caso cerraron su presentación con su versión carranga – rock de «Toxicity».

Fotografías por Alejandro Estaban Romero

Toda esta oferta rockera, es bien interesante en un país donde pareciese que los ritmos urbanos, populares o tropicales dominan la mayoría del espacio. De ahí de lo arriesgada de la apuesta, pero valiente apuesta de los organizadores que demostraron por tercer año que siempre y cuando el público colombiano siga teniendo esta receptividad habrá rock colombiano para rato, y que así como se vio envejecer a Juancho y a Pillo esperamos ver por muchos años a Diego y a Carlos de Don Tetto.

Fotografías por Ronald Ernesto Cano Gutiérrez

Adicional a las bandas colombianas, la tarima también fue compartida por invitados internacionales como Difonía de Perú, y Allison y División Minúscula desde México. Un excelente acierto del festival que sin perder su carácter de promotor del rock nacional, se internacionaliza y abre camino para buscar convertirse en un espacio reconocido del rock en español.

Fotografías por Ronald Ernesto Cano Gutiérrez

Esperamos volver a participar en una nueva edición de este festival, y desde aquí deseamos que sigan con ese entusiasmo de construir espacios para nuestro rock. Larga vida al día del rock Colombia y que quizás se pase de uno a dos días llenos de energía rockera.

Textos por Ronald Ernesto Cano Gutiérrez

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