Con una crisis que se venía cocinando desde hace años, y que se terminó de agravar con la pandemia. El agro colombiano ha sido golpeado por distintos factores históricamente. Y con los TLC y la apertura económica que se le fue preparando la sepultura. Ahora la llegada de papa desde Bélgica a menor precio hace que los paperos estén regalando su cosecha porque es imposible para ellos competir con la papa extranjera.

Desequilibrio

La globalización ha traído el incremento de acuerdos de libre comercio. Pero esta práctica no siempre es justa y más cuando las condiciones productivas de ambas partes no son similares. Colombia, un país que empezó su tecnificación ya entrado el siglo XX, claramente no puede competir con países europeos. Adicionalmente, el agro europeo además de tecnología tiene gran número de subsidios que reducen los costos de producción.

Acuerdo de libre comercio tras acuerdo han ido arruinando al sector papero ante la indiferencia del gobierno nacional. Fotografía por Luisa Vélez.

El agro colombiano, afronta los altos costos de los insumos, las amenazas de distintos actores armados, la ausencia de una infraestructura vial o de ferrocarriles para sacar sus productos, así como la falta de tecnología para hacer más eficientes sus procesos. Aún así el gobierno colombiano ha pretendido que compitan con productores del primer mundo, y esto ha ido acabando con la producción agrícola colombiana.

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Desde la apertura de César Gaviria, la mayoría de los presidentes han ido firmando un acuerdo tras otro que simplemente terminan de sepultar el ya maltrecho sector agrícola colombiano. La pandemia agravó las cosas para varios sectores, entre ellos el papero y el cebollero. Ahora el sector papero busca una solución para no perder sus cosechas pero al parecer el gobierno nacional hará oídos sordos como ha hecho en otros casos.

El agro en general ha sido afectado por muchos factores. Sin reformas agrarias y subsidios, ser agricultor en Colombia es una tarea heróica. Fotografía por Luisa Vélez.

La movilización

Los paperos han organizado diversas movilizaciones, en especial en Boyacá donde se concentra gran parte de la producción de papa nacional. Desde Soracá partieron movilizaciones hacia Tunja. También se han apostado a lo largo de las carreteras y los peajes apelando a la solidaridad ciudadana.

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El colectivo Dignidad Papera, en cabeza del congresista César Pachón, también se movilizó frente al Ministerio de Agricultura, buscando soluciones por parte del gobierno. Actualmente en los peajes de las carreteras del altiplano cundiboyacense y en algunas poblaciones de la misma región se organizan «papatones» en aras de vender la papa nacional.

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Paralelo a esto, la papa importada sigue inundando el mercado nacional. Y situaciones similares ocurren con otros productos como el maíz (un producto ancestral) y la leche. La pandemia no facilita la convocatoria de las movilizaciones y todo apunta que depende de la ciudadanía que este no sea el final del sector papero.

A pesar de la movilización en el Minagricultura, el gobierno nacional no se ha pronunciado al respecto y el sector está apelando a la solidaridad ciudadana. Fotografía por Luisa Vélez.

Es toda una ironía que la papa, que es parte fundamental de la gastronomía nacional termine siendo importada sin pensar ni en los campesinos colombianos ni en la soberanía alimentaria.

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Equipo En Las Calles

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Equipo de reportería callejera de El Otro Parche