El tipo de violencia de género más común y naturalizado en la mayoría de las sociedades, principalmente en latinoamerica, el acoso callejero, es el tema principal y el título de un Fanzine que expone a través de situaciones reales, lo frustrante y peligroso que resulta para una mujer transitar por el espacio público o moverse en entornos comunes cuando se tiene un monstruo detrás siempre.

Fanzine Acoso Callejero

Los fanzines de Devil Katy cuentan historias que identifican al lector desde lo cotidiano, exploran la auto identidad y la auto afirmación, mediante la narración de experiencias propias. Los temas de sus fanzines y sus cómics son relacionados siempre con el feminismo, movimiento que significó un gran descubrimiento en su vida y trajo muchos cambios positivos a ella. Asegura que, contrario a lo que algunas personas creen cuando asocian el feminismo con lo violento y con lo radical, para ella el feminismo representa no solo el principio de la auto aceptación y una liberación, sino representó la ampliación de sus horizontes creativos.

Detrás de Devil Katy está su creadora, Caterina Salazar Maturana, una chilena de 34 años, profesora de arte, ilustradora y dibujante de comics, para ella Acoso Callejero nace, primero, de su experiencia personal, también de la necesidad de denunciar esta práctica social que se justifica en muchos países bajo el discurso de la ‘idiosincracia’, práctica de la cuál se empezó a discutir y se le ha prestado más atención de un tiempo para acá, según Caterina, gracias a la educación que ha traído consigo el auge del movimiento feminista alrededor del mundo.

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Caterina Salazar Maturana – Devil Katy

Para Caterina una viñeta facilita la intención de transmitir cualquier tipo de sensación, razón por la cuál, resalta la riqueza del cómic al permitir combinar la narrativa con la imagen. El primer acercamiento de Caterina con el Fanzine fue cuando ella oriunda de Linares, un pueblo de Chile, llegó a vivir a Santiago, allí empezó a estudiar ilustración, ella junto a un grupo de amigos querían hacer su propia revista, inspirados en ese momento en el movimiento <<Do It Yourself>> es así como se encuentra con el fanzine y edita su primer fanzine de cómics. Caterina dice que eligió este formato porque fue una buena alternativa para auto financiar sus publicaciones, esto ante lo costoso que resulta publicar y también resalta del fanzine la libertad que brinda para explorar y decir.

El acoso callejero como forma de acoso sexual es un tema conocido por la mayoría de las personas, pero reconocido por muy pocas, según Caterina es importante mostrar como las mujeres tienen que enfrenarse con estas situaciones desde que son niñas y como lejos de ser un alago, los comentarios sobre los cuerpos y la sexualidad de las mujeres son incómodos e indeseables, dice además, que la personas tienen que empezar a reflexionar mas seriamente sobre lo que significa el consentimiento.

Para Caterina la principal forma de combatir este problema, y a donde deben apuntar todas las intenciones es a un análisis mayor de ésta problemática, a la educación, para concienciar respecto a lo dañino que es el acoso callejero, más allá de pensar meramente en lo punitivo, en el castigo, igualmente necesario e importante, pero más importante aún es crear conciencia e impedir que este monstruo se siga reproduciendo.

En Chile a principio del pasado mes de mayo se aprobó una ley que castiga el acoso callejero, que incluye cárcel y multas para los acosadores, eso gracias al trabajo conjunto que vienen haciendo las organizaciones feministas como la OCAC y la Abofem en ese país, y según Caterina muchas más, que han peliado esta lucha porque se reconozca y se castigue este tipo de violencia.

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Para el caso de Colombia el delito de acoso sexual se encuentra tipificado en el artículo 210 A del Código Penal, contenido en la ley 1257 del 2008, ley que tiene como objeto garantizar a todas las mujeres una vida libre de violencias, y por la cuál se establece que un acosador puede pagar de 1 a 3 años de prisión, sin embargo pese a eso, y a que existe ya una serie de medidas que incluyen estrategias pedagógicas estipuladas en la misma ley para mitigar el monstruo del acoso, aún hoy, es evidente cómo siguen siendo insuficientes estas medidas, develando un vacío jurídico que impide que los acosadores sean realmente castigados y las victimas efectivamente atendidas. En conclusión, es importante que la institucionalidad haga énfasis en la prevención y educación, tanto en los entornos escolares cómo en todos los espacios donde puede presentarse el acoso, ya que una forma para evitar que esto siga sucediendo es precisamente educando a niños, jóvenes, adultos, hombres y mujeres por igual, respecto a las implicaciones sociales de esta conducta, para que de algún modo podamos dejar atrás, la estigmatitización y revictimización (Está loca, es exagerada, es una histérica… Etc) de la que las mujeres siempre son blanco, tanto por parte de la sociedad misma, como en algunos casos por parte de los funcionarios públicos que atienden estos casos.

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María Paz Cubides

Comunicadora social y periodista, buscando historias en esta vasta e inhóspita urbe. Hereje, sentipensante, amante de la fotografía y la danza.