Grupos de personas se ubicaban en los alrededores del Palacio de los Deportes en la tarde de ayer. No era ningún concierto o encuentro deportivo, era la anhelada llegada de la minga. Decenas de chivas traían a indígenas y afros que llegaron a Bacatá a reivindicar no solo sus derechos sino los de todos los colombianos y colombianas.

De una manera heroica fueron recibidas las personas que conforman la minga. La confianza ciudadana en sus formas de movilización social fue evidente en la emotiva recepción realizada.

La logística

Antes del mediodía se tuvo una rueda de prensa conjunta entre alcaldía y los consejeros indígenas para exponer la logística del campamento minguero. Una singular combinación entre medicina tradicional y medidas de bioseguridad hacen del lugar, un espacio vetado para el coronavirus.

Como los otros campamentos levantados por la minga, este posee cocinas y espacios de alojamiento para todas las personas que integran la minga. Adicionalmente la alcaldía organizó las carpas de sus entidades, para garantizar tanta la bioseguridad como la seguridad de la movilización indígena. Claramente esto en conjunto y liderado por la Guardia Indígena, que es al final la que toma las decisiones sobre este espacio.

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Teniendo en cuenta está logística coordinada, la minga no solo acampará en Bogotá sino que se movilizará durante el día de hoy el próximo 21 de octubre. Ya es por todos conocido que el acompañamiento de la Guardia Indígena, es garantía de movilización pacífica y que esta organización es extremadamente estricta con cualquier brote de violencia.

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Esta coordinación se vió representada en la entrega del símbolo de la minga, a la alcaldesa Claudia López por parte de la alta consejera del CRIC, Noelia Campo.

La alta consejera del CRIC hace entrega a la alcaldesa Claudia López, de la pañoleta roja y verde que representa a la minga.

Emotiva recepción

En un interesante fenómeno, las personas empezaron a vitorear a la minga a su llegada por la calle 63. Algo parecido se había visto en Soacha y al sur de la ciudad. Aquí con pancartas, banderas y vuvuzelas cientos de personas emocionadas gritaban y lloraban al ver a miles de indígenas y afros llegar a la ciudad.

Es claro que el país y la región se encuentran en un momento de un fuerte estallido social, y existe una fuerte confianza de la ciudadanía en la movilización social y pacífica derivada de la minga.

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No solo es nuestro pasado como país lo que nos conecta, sino una sed de justicia social la que crea un vínculo con esto multitudinario grupo de personas que materializan la lucha por la tierra y los derechos de la población colombiana.

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Especial: ¡Minga!

Ronald Ernesto Cano Gutiérrez

Ronald Ernesto Cano Gutiérrez

Cucuteño, desarrollador de software, activista, ciclista, cinéfilo y fotógrafo de calles, paisajes y luchas.