Después de ver, Arquitectura Rusa  y la Geometría Sagrada de Gaudí, este #tripvisual finaliza en un santuario único en el mundo. Para visitar esta iglesia, su fe o curiosidad fotográfica lo tiene que llevar 180 metros bajo tierra a la Catedral de Sal, una de las iglesias más imponentes que  muchos Colombianos aún no han visto.

Esta maravilla de Colombia, como ha sido catalogado por la National Geographic,  se encuentra en el Norte del departamento de Cundinamarca, en el municipio que vio nacer al último campeón del tour de Francia; Menos de dos horas separan a Bogotá de Zipaquira, así que en un futuro lejano cuando la cuarentena lo permita, contemple este lugar como opción para visitar y así apoyar a la reactivación del turismo del departamento. 

Años atrás, la historia nos cuenta que en esta mina, los trabajadores pasaban gran parte de su tiempo en las profundidades de la tierra. De alguna forma también estaban alejados del mundo exterior, sus dias   transcurrian en el inframundo de este paraíso Macondiano. Sin wifi, netflix o reuniones virtuales, estaban obligados a compartir con las mismas personas y dotados de herramientas propias del oficio, literalmente se abrieron camino sin imaginar que tiempo después, su oficina se convirtiera en una catedral. 

Esta obra arquitectónica, que está hecha de sal, se  convierte en un foto estudio natural tanto para aficionados como para profesionales de la cámara. ofrece diferentes locaciones donde se puede explorar la luz natural, ambientes no convencionales como una majestuosa cúpula , tres grandes naves que representan el nacimiento, vida, muerte y resurrección de Jesucristo y la cruz bajo tierra más grande del mundo; 16 metros de alto por 10 metros de ancho. Otros de los atractivos para conocer y fotografiar son las diversas esculturas  también hechas en sal. 

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Bogotano, Docente , Guía turístico . Amante de las bicis, la montaña y la lectura. Realiza su labor en sector turismo y navega por los siete mares con cámara en mano.