«Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número…»
Los NadieEduardo Galeano

La ciudad de Bogotá tiene inscritas 20 localidades, Ciudad Bolívar, es la número diecinueve con un total de 776.351 habitantes según las estadísticas del DANE. Esta se encuentra ubicada al suroccidente de Bogotá limitando: Al norte con la localidad de bosa; Al sur con las localidades de Usme y Sumapaz; Al este con las localidades de Tunjuelito y Usme. 

Tomado de: ANÁLISIS DEMOGRÁFICO Y PROYECCIONES POBLACIONALES DE BOGOTÁ – MARZO DEL 2018

Las zonas de la ciudad mencionadas anteriormente, al igual que Ciudad Bolívar, se pueden distinguir por los “bellos” colores que adornan las fachadas de las casas. Pero más allá del embellecimiento momentáneo, estas localidades esconden sus altos índices de pobreza y marginalidad, exclusión e inseguridad

Cabe resaltar que:

“… en 2005 la población de Suba estaba por encima de la censada en ciudades como Cartagena, Cúcuta y Bucaramanga; al igual que la población de Kennedy. Asimismo, otras localidades que superaban el medio millón de habitantes eran Bosa, Engativá y Ciudad Bolívar, cada una de las cuales mostraban cifras mayores a las registradas en ciudades como Ibagué, Pereira y Santa Marta.”  

Análisis demográfico y proyecciones poblacionales de Bogotá – Marzo del 2018

Teniendo en cuenta lo anterior y los datos obtenidos por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) y Las Fichas por Unidad de Planeamiento Zonal (UPZ, 2017), entendemos que  la cantidad de espacio por habitante en el sector es mínima, pero no son los únicos inconvenientes que se presentan en la localidad de Ciudad Bolívar. A esto se le suman los problemas como: la llegada de población desplazada y migrante; la creación de bandas criminales como los ‘tierreros’, que negocian con la venta de los terrenos donde están construidas las invasiones -construcción provisional, con materiales en madera, lata, plástico, lona, polisombra o cualquier tipo de material reciclable-, pobreza y marginalidad, exclusión e inseguridad.

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Las invasiones son edificaciones que ponen en riesgo la vida de quienes habitan estas viviendas, porque corren el riego de sufrir un inminente deslizamiento de tierra. 

Para el año 2018, Bogotá, estaba preparando una nueva jornada para censar a la población que habita la capital. Una vez se haya finalizado el censo, los datos encontrados deben ser utilizados para desarrollar las estadísticas y la distribución de los futuros recursos del Plan de Ordenamiento Territorial (POT). Para sorpresa del censo, esté terminó con aproximadamente 900.000 habitantes menos de lo que se había proyectado para la ciudada de Bogotá con el censo del 2005. Es decir, no llegó a 8’100.000 sino a 7’200.000 habitantes.

Para entender la función del censo recurro a definición del concepto, según la página oficial del DANE

“… no es solo una “fotografía” del país en un momento determinado, sino que permite generar información estadística que sirve para que diferentes organismos públicos y privados del país planeen y tomen decisiones de política pública, de desarrollo económico, bienestar social, empleo, vivienda, salud, migración, entre otros.”

definición del concepto, según la página oficial del DANE

Según la anterior definición, entendemos que la planificación del territorio y la distribución de los recursos para los próximos años, se hacen con base a los resultados de las estadísticas de los censos realizados por el DANE. Es decir, que los recursos de las comunidades se distribuirán de acuerdo al Plan de Ordenamiento Territorial, pero sí en Bogotá, hay un abismo en la veracidad de las cifras al no registrar aproximadamente 900.000 habitantes, además de esto, se suma la migración venezolana. Es claro que no se tiene una cifra exacta de los transeúntes que recorren la capital. Es por esto que me causa curiosidad saber ¿Cómo la administración actual puede solventar las problemáticas de la comunidad si no tiene claro cuántos habitantes tiene Bogotá? Y ¿Dónde están los recursos que se tenían predilectos para los 8’100.000 habitantes?  

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Cuando se hizo presencia en el sector no hubo necesidad de interactuar directamente con la comunidad para darse cuenta que las estadísticas estaban erróneas. En las fachadas de las casas del sector que son bastante reconocidas por sus bellos colores, había un tono que contrastaba, sobresalía y  predominaba de las diferentes tonalidades, eran unos inusuales trapos de color rojo. En realidad es una imagen bastante desalentadora. 

Aunque para el director del DANE, Juan Daniel Oviedo Arango, la realidad es otra, de acuerdo a la nota de prensa del portal Portafolio.co: “Entre 2017 y el 2018, Colombia evidenció un estancamiento en la reducción de su pobreza monetaria». Así lo afirmó el director del DANE, cuando presentó el informe de Pobreza Monetaria, Multidimensional y Gini. Además, aseguró que, una persona natural, no está en la línea de pobreza -valor de la canasta básica de bienes y servicios de una familia-, si los ingresos mensuales son superiores a los $283.828 cop, en zonas metropolitanas, y de $257.433 cop en zonas rurales. De esta manera lo asegura Enrique Peñalosa, ex-alcalde de Bogotá, en su cuenta de Twitter.

A pesar de las óptimas cifras que arrojan en las estadísticas de las entidades gubernamentales, el panorama en los barrios de las periferias de Bogotá es otro. El pasado 18 de abril, se hizo presencia en los barrios de Arborizadora Alta y Potosí, donde la angustia, el hambre y el desespero, no se pudieron ocultar. La actual emergencia sanitaria por el Covid-19, obligó a que las comunidades a que se instalarán en el “calor del hogar” hasta una próxima orden. 

Para la desdicha de muchos habitantes de Bogotá, el aislamiento obligatorio, perjudica de manera directa la forma de generar ingresos para sustentar sus hogares, debido a que hacen parte de la economía informal, es decir, el día a día. Teniendo en cuenta que para el último trimestre diciembre 2019 – febrero 2020 el trabajo informal lo desempeña el 46,7% de la población que habita el territorio colombiano. Situaciones como la actual emergencia sanitaria, hacen que la población vulnerable tenga que escoger si aguantar hambre en casa o contraer el virus en las calles buscando qué comer.

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Según la Veeduría Distrital realizada a las Fichas por Unidad de Planeamiento Zonal (UPZ) en el año 2017 y teniendo en cuenta las estadísticas del DANE, el sector de Arborizadora,  está “aguantando hambre”, “haciendo cacerolazos” y “generando bloqueos” por decisión propia, para obtener beneficios gratuitos del estado, porque quieren que les den “todo regalado”.

Fotografía tomada por Laura Rodríguez, habitante del sector

La tardanza de ayudas por parte de la Alcaldía Local y organizaciones gubernamentales, hacen que el ambiente en estos barrios se convierta en un foco de caos. Los saqueos a supermercados de la localidad no se han hecho esperar. Un supermercado del barrio Potosí, fue víctima de un presunto intento de saqueo, cuando los manifestantes intentaban abrir las puertas del local, la fuerzas disponibles de La Policía hicieron presencia en el lugar, pero no pudieron contener el estallido de los protestantes. Este hecho generó la presencia del Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD), para que mitigaran la protesta social. Los abusos de autoridad por parte de la fuerza pública no estuvieron ausentes. Según testimonios de la comunidad.

Para calmar los ánimos en Potosí, la mañana del día siguiente los funcionarios de la Alcaldía, se hicieron presentes en el lugar para entregar ayudas a los habitantes del barrio. Los bloqueos y cacerolazos por parte de la comunidad continúan esperando que las entidades gubernamentales hagan presencia en los diferentes sectores de la localidad para recibir las ayudas que piden a gritos.  

Laura Rodrígruez, habitante del sector.

Luego de que pasaran ocho días, regresamos a Ciudad Bolívar para presenciar las ayudas que el estado estaba haciendo llegar a la comunidad. Según la entrevista que realizó Caracol Radio, al director del Departamento Nacional de Planeación, Luis Alberto Rodríguez, explicó que las familias recibirán dos giros. El primer giro de 160.000 pesos. En segundo lugar, recibirán $80.000, para completar la suma de $240.000. Además, aceptó que el ‘Ingreso Solidario’, es poco en comparación con otros países de Latinoamérica

Fotografía tomada por Laura Rodríguez, habitante del sector

Para sorpresa de nosotros nos encontramos con barricadas por parte de los habitantes del sector por dos razones: La primera razón, porque las ayudas que ha enviado el gobierno, no son suficientes. El segundo motivo de las movilizaciones se produjo porque se alerto a la comunidad de que la “población flotante” -personas que pagaban el paga diario- estaban siendo alojadas en el coliseo de Arborizadora Alta. Este hecho a pesar de que no paso, genero pánico en la población por miedo a contraer el virus.

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Hay que resaltar que los alimentos y diferentes ayudas que están llegando a los barrios de Ciudad Bolívar, son iniciativas de colectivos independientes, que se han unido para ayudar a la familias que más lo necesitan. En nuestra visita recorrimos el barrio San Rafael en compañía de Cristian Roba, quien es el Edil de la localidad; Santiago Ariza y Julieth Benavides, líderes sociales del sector y creadores del ColectivoCardio, una organización cultural que trabaja con el Hip Hop; Laura Rodríguez, habitante del sector; Emily Martínez, -activista- quien organizó y brindó un mercado para aproximadamente 100 familias.

En el recorrido por las calles del barrio San Rafael de Ciudad Bolívar, presenciamos los relatos de la habitantes sobre lo que esta sucediendo en esta parte olvidada de la ciudad. Días antes, la comunidad salió de sus hogares rompiendo el aislamiento obligatorio decretado por el jefe de estado y la alcaldesa, para salir a bloquear la única calle de acceso del barrio, impulsados por el hambre, el enojo y el miedo a perecer en el intento de sobrevivir a la emergencia sanitaria.

Julieth Benavides, Líder social del barrio San Rafael

A pesar del desalentador panorama, encontramos una peculiar habitante del sector, Lucero Castillo, quien por su talento en las manualidades creó el colectivo artesanal, Tejiendo Hilos de Amor y Vida-Ciudad Bolívar. Donde le enseñaba a la comunidad a reutilizar el reciclaje para transformarlocreativamente– en piezas de arte de un museo.

Los índices de pobreza y marginalidad, exclusión e inseguridad son problemáticas sociales, que tienen a estos barrios de la ‘loma’ sumergidos en el olvido, qué paradójico, ¿No? A pesar de las intervenciones que se han venido realizando, la comunidad seguirá manifestando su lucha por una vida donde se garantice el derecho fundamental a la vida en condiciones óptimas en áreas como: salud, social, económico, entre otras. Y ustedes ¿Cómo han llevado el aislamiento obligatorio en la comodidad del hogar? ¿Qué o quién les está garantizando dicha comodidad? Hay que recordar que el gobiernos y las entidades bancarias no han dado garantías para la población y que la clase media también es obrera y las deudas no dan espera. Poco a poco los lujos y la comodidad se irán acabando. Recordemos respetar las normas de salubridad que se están generando para mitigar la propagación del virus, el cuidado empieza por el propio, ayudemos a cuidarnos entre todos.   

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Sebastián Perdomo

Fotoperiodista, amante de la imagen y de su estética. Sensible frente a la realidad del país del nunca jamás. Narrador de historias desde lo simple, lo sencillo y lo real del ser humano. Opositor de las políticas de Locombia y Polombia