Después de haber estado más de un mes acampando en la Universidad Nacional, los estudiantes que hacen parte de la huelga de hambre por la matrícula cero deciden salir a las calles para manifestar su inconformismo respecto a la falta atención por parte del gobierno a las peticiones planteadas por los estudiantes de esta universidad.

Fotografía: Lina Gasca.

Después de haber creado diferentes propuestas de diálogo, distintas estrategias y planes de financiación para lograr la matrícula cero, los estudiantes de la Universidad Nacional y los directivos de la misma, no han logrado concretar una mesa de diálogo en la cual se establezcan las decisiones próximas para los semestres del segundo semestre del presente año y los semestres del año siguiente 2021.

Dentro de las exigencias de los estudiantes y teniendo en cuenta la crisis actual en la que se encuentran las universidades públicas del país, se solicita al gobierno nacional una inyección presupuestal para la Universidad Nacional de $32 millones de pesos, dinero que se utilizaría para el mantenimiento a mediano y largo plazo de esta universidad.

A parte de esta petición, los estudiantes hacen un énfasis en las consecuencias negativas que ha tenido la actual pandemia por COVID – 19, lo que ha generado que una gran cantidad de estudiantes no hayan podido lograr reunir el dinero para pagar el semestre que cursan actualmente y por consiguiente no tendrían como pagar los próximos.

Por esta razón, los estudiantes reclaman por una matrícula cero universal sin distinción de estrato socio económico o de ningún tipo, esto implicaría un presupuesto de $70 millones de pesos cada semestre para cubrir todas las carreras de la Universidad y todos los estudiantes de la misma.

La manifestación.

Durante la manifestación, la primera parada se realizó en la sede administrativa de la Universidad Nacional, en la cual los huelguistas hicieron un acto simbólico en la entrada de la misma colocando un trapo rojo en las rejas de la sede para pedir, a la rectora Dolly Montoya, una mesa de negociación con los estudiantes y sus peticiones hacia la universidad y hacia el gobierno.

Al terminar este plantón, la siguiente parada fue Centro Memoria y en el camino hacia este lugar se presentaron varios enfrentamiento con la policía en diferentes estaciones de transmilenio que fueron tranquilizadas hasta llegar a este lugar, en el cual hubo una parada en la que se protestó por las masacres que han dado lugar en diferentes zonas del país.

Como punto final de la movilización, los estudiantes de las universidades públicas decidieron acompañar a las madres de algunos presos en la sede del INPEC, en la cual se encontraban pidiendo por la salud de sus hijos y por las diferentes injusticias que se han vivido en torno a las cárceles en la ciudad.

Después de la culminación de la cuarentena obligatoria en la ciudad de Bogotá, en esta movilización se pudo ver un aumento significativo en el número de asistentes, tanto personas mayores como estudiantes decidieron salir a las calles a apoyar y ser partícipes de las peticiones que se habían llevado a cabo a lo largo de la cuarentena.

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Lina Gasca

Lina Gasca

Comunicadora social - periodista y fotógrafa, cree firmemente en la imagen como una fuente poderosa de transformación social, documentalista y fotorreportera.
Trabajo enfocado a la muestra de situaciones intrínsecas de la sociedad que necesitan una mirada distinta.