Hace más de 50 años el ‘sensei’ del long play en Colombia, Jacob Vargas, empezó a vender música en Bogotá y a moverse en varias ciudades y países gracias a este oficio.

Para este hombre, padre de 8 hijos, de origen boyacense, los vinilos han sido desde ese momento y hasta hoy, no solo su trabajo sino su mayor pasión, pasión a la que debe su vasto conocimiento musical, su fervoroso gusto por la salsa y el Son Cubano y sus interminables historias de viajes, amigos y amores.

Su gusto musical nació a muy temprana edad. Jacob se crío en el campo, en una vereda en el municipio de Moniquirá en Boyacá. Desde muy pequeño se escapaba de su casa para ir a una de las piscinas del pueblo donde ponían música tropical y Son cubano, su administrador era un costeño cuenta Jacob, quién confiesa que lo que más le gustaba de ese lugar no solo era su música, también era ver a las muchachas en bikini.

A los 11 años llegó a Bogotá, gracias a su hermano quien era promotor musical, en otras palabras, el encargado de llevar los discos de las fábricas a las emisoras. Al llegar a Bogotá y ver los estantes de discos que tenía su hermano, llenos de salsa y música tropical, se maravilló tanto como se interesó por ese negocio, empezó a probar disco tras disco en una rockola que tenía su hermano y le propuso a sus once años que era capaz de trabajar en eso. Inició vendiendo discos en el sector de San Victorino en Bogotá y después fue uno de los vendedores en las tradicionales casetas de lámina y hierro de la calle 19, ese sería el principio de su larga trayectoria.

Su tienda se llamaba ‘Top Musical’, «Le puse Top porque era la cima de la música», manifiesta Jacob. Allí llegaban periodistas, locutores de radio hoy figuras, con las que en su momento trabajó y de los cuales se hizo gran amigo, en esa época trabajar en radio era posible si se contaba con una licencia que exigía el Ministerio de Comunicaciones, sin embargo, gracias a su gran conocimiento empírico y la fama con la que ya contaba entre los conocedores, le permitían hablar y de ese modo llego a realizar varios programas en emisoras como Caracol Radio y Radio K.

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Con el paso del tiempo las casetas de la 19 desaparecieron, en ese momento fue donde Jacob se mudó al centro comercial ‘Ovni 19’, donde pudo agrandar su negocio. Hasta ahí existiría ‘Top Musical’ para él, ya que la tienda sigue existiendo, pero no en manos de Jacob sino de uno de sus hermanos a la que la traspasó.

A principios de los 90’s Jacob se mudaría a Barranquilla, donde abriría otro ‘Top Musical’, funcionó tan bien el negocio en esa ciudad, que duraría 20 años frente ese barco. En esa ciudad también realizó programas de salsa en emisoras como la Radio de la Universidad Autónoma y en Radio Policía.

En su paso por Barranquilla tuvo uno de sus recuerdos mas amargos, durante una inundación en el lugar donde almacenaba sus LP perdería al menos 15 mil de ellos, sin embargo, a pesar de esa considerable perdida, llegaría a Bogotá con una colección de 35 mil LP.

Después de su paso por la costa caribe Jacob decide volver a Bogotá, para el momento de su regreso hace 9 años, se estaba dando de nuevo el fenómeno la música análoga, hubo un resurgir, ya que como algunos saben, a principios de los años 90’s se dejaron de vender discos acetato gracias a la llegada del formato digital con los CD’s. Durante esa crisis transitoria que sufrió la música análoga gracias al bum digital, Jacob vendió igualmente muchos CDs, y se movió con ese nuevo formato, sin embargo, nunca abandonaría sus vinilos, los cuales atesoraba cada uno como el fiel amante y coleccionista que es.

Jacob dice que regresó a Bogotá para quedarse, desde su regreso ha estado al frente de ‘Interdiscos’, su local y hoy templo de muchos, ubicado en la calle 19# 4- 71.

Todos los días Jacob compra y vende discos, no solo Long Play, también las versiones de vinilos en otras dimensiones, cualquier amante o aficionado a estos formatos han escuchado hablar de este hombre, de modo que cuando de querer vender o conseguir uno se trata acuden a él, hoy la posesión que ostenta entre una ciudad y otra se aproxima a los 600 mil LP.

Jacob cuenta que ha coincidido con grandes figuras de la salsa latinoamericana y ha viajado por varios países comercializando y musicalizando cada rincón, su género favorito indudablemente es la Salsa, pues fue con este género con el que se familiarizó a temprana edad y el que influiría fuertemente en su carrera, aunque es conocedor de varios géneros entre ellos el rock y la música tropical que, según él, es el más pedido por la gente de afuera, los coleccionistas extranjeros. Asegura que mexicanos, Puertos Riqueños, gringos, alemanes francés y hasta japoneses han llegado a sus tiendas en busca de los ritmos colombianos, como la Cumbia, el Porro, Chande, la música del pacifico, como el Currulao, y buscando figuras como Peregoyo y Cachito vidal.

Jacob sabe cuál disco es joya y cual no, en su top de joyas están los discos de música cubana, han sido sus favoritos, ya que conoció a lo largo de su trayetoría a varios de los grandes soneros de Cuba como, Gina Marti, Celina y Reutilio, Arsenio Rodríguez, Chano Pozo, Roberto faz, Miguelito Cuni, Beni Moreto duros representantes en los años 60 y 70.

Gina Martin – El Agua de Belén

Para el caso de sus joyas colombianas habla de muchos discos como; los primeros de Fruco y sus Tesos, Wganda Kenya, Julian y Su Combo, que fueron expositores del pacifico, de Wapi Cauca. También nombra los primeros discos de Joe Arroyo, Pipe Pimienta Diaz, Peregoyo, y Cumbia, agrupaciones como; Combo Gallero, Sonora Cordobesa, sonora del Sinu, combo Playonero, Combo Centella y la protesta de Colombia también, donde salió Joe Arroyo,

Wganda Kenya – El Yoyo

Jacob se considera fanático de la feria de Cali y de la mayor feria de discos que allí tiene lugar, la Feria de Coleccionistas y Melómanos, en la cual él es uno de los mayores vendedores de Long Play.

De sus 8 hijos solo uno le siguió los pasos, su nombre es David Jacob de 25 años, y tiene ya también una tienda musical en el centro de Bogotá, tanto Jacob Junior Y Jacob Padre comparten el gusto por los vinilos y la música en general.

«A dónde llego llevo Candela», así lo asegura Jacob Vargas, quien aparte de vender discos también es contratado para musicalizar eventos de grandes coleccionistas. Este conocedor innato es sin duda una Biblia, un gurú, un sensei del Long play, un perro viejo del mercado musical de vinilos en Colombia y de esta forma también un referente, por ser él a quien acuden los más devotos coleccionistas y amantes de la música, todos aquellos que van en busca de grandes tesoros saben que si es Interdiscos y es con Jacob es el lugar adecuado.

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María Paz Cubides

María Paz Cubides

Comunicadora social y periodista, buscando historias en esta vasta e inhóspita urbe. Hereje, sentipensante, amante de la fotografía y la danza.