En El Pital, Cauca, se volvió a convocar la minga indígena. El objetivo inicial era llegar a Cali y conversar puntualmente con Iván Duque. Ante la negativa de este, la minga inició su viaje que ayer concluyó en Bogotá. Parafraseando al movimiento indígena, «si Duque no va a la minga, la minga va a Duque».

Fusagasugá

Fusagasugá (o el lugar donde la mujer se hace invisible), fue el primer municipio de Cundinamarca donde la minga hizo presencia. La minga se distribuyó en un par de coliseos y un parque. Miles de indígenas de distintas comunidades, así como la guardia cimarrona, se podían ver por las calles de estas calurosa población.

Con una impresionante logística, la minga es como si un poblado entero se moviera. Grupos especializados cargan y descargan las chivas, así como construyen alojamientos temporales y cocinas para mantener el bienestar de la minga. Fotografía por Ronald Ernesto Cano Gutiérrez

En la plaza del pueblo, a donde llegaron seguidores y curiosos, se llevó a cabo una pequeña alocución de los distintos grupos que conforman la minga. Allí se volvió a indicar el objetivo de llegar a Bogotá para lograr dialogar con un Iván Duque evasivo.

Para leer sobre el paso de la minga por Fusagasugá visite el siguiente enlace: La minga en Fusa: Cada vez más cerca de Bogotá

Soacha

En la ciudad del «sol varón», negaron la estancia de la minga. A pesar de esto, el paso de la caravana fue vitoreado con emoción por los soachunos y soachunas. Miles de personas acompañaron la caravana desde su entrada al municipio hasta que se internó en la autopista sur del lado bogotano.

El paso por Soacha fue emotivo y apoteósico. El pueblo recibió como héroes a quienes el gobierno ha marginado por años. Fotografía por Laura Ruiz.

Soacha, fue como tal un emotivo prólogo de lo que sería la entrada de la minga a la capital colombiana. Cual recibimiento a una selección nacional de fútbol, las personas tocaban vuvuzelas y ondeaban banderas.

Para leer sobre el paso de la minga por Soacha visite el siguiente enlace: La minga comunitaria un pueblo que lucha.

Bogotá

Las actividades en Bogotá comenzaron antes de la llegada de la totalidad de la minga. Una avanzada comenzó a instalar cocinas y carpas para la logística. Además de coordinar con el distrito la estancia de las miles de personas que venían rodando desde Fusagasugá.

Con una llegada triunfal al palacio de los deportes, la minga se instaló en Bogotá. Ciudad en la que espera por fin reunirse con el presidente Iván Duque. Fotografía por Ronald Ernesto Cano Gutiérrez

En una rueda de prensa, la alcadesa de Bogotá habló de la importancia de la movilización social mientras recibía el símbolo de la minga de la mano de la alta consejera de la CRIC Noelia Campo. Con poca presencia policial pero alta presencia de personal de las dependencias distritales, se organizó un gigantesco campamento que esperaba la llegada de las chivas con los mingueros.

Para leer sobre la llega de la minga a Bogotá, visite el siguiente enlace: ¡Bienvenida la minga a Bacatá!

Lo que se viene

A esta hora se desarrolla una movilización pacífica desde el palacio de los deportes hacia la plaza de Bolívar. Se espera que la plaza se vuelva a llenar como en los tiempos antes de la pandemia.

Para el 21 de octubre también se espera el respaldo al paro nacional convocado por las organizaciones sindicales. Es recordada la impecable gestión de la Guardia Indígena con los temas de seguridad durante las marchas del paro nacional. Sus estrictas reglas sobre las acciones permitidas en la protesta fueron cumplidas fielmente por los manifestantes, logrando de lejos una mejor labor que cualquier fuerza estatal.

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¡Bienvenida la minga a Bacatá!

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Equipo En Las Calles

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