Sentir la brisa fresca mientras recorres la ciudad, conocer las calles desde otro panorama, poder tener un instante para despejar tu mente en medio de la agitación de los días; son las posibilidades que te permite el uso de la bicicleta como un estilo de vida. La llegada de la emergencia sanitaria también ha sido la oportunidad para reflexionar sobre el desenfreno en el que estábamos inmersos en la cotidianidad.

Este ha sido un espacio de introspección para pensar que tal vez sea el momento de detenernos, darnos un momento de quietud para poder disfrutar de las pequeñas cosas que le dan sentido a nuestra existencia: sentarnos a observar el atardecer, escuchar el rasguear de las cuerdas de una vieja guitarra, o salir a pasear en medio de la naturaleza.

Un estilo de vida más lento, en el que exista una plena conciencia de lo que somos y lo que tenemos a nuestro alrededor. Es por eso que nos gustaría invitarte a considerar algunas alternativas para un estilo de vida más tranquilo y sereno por medio del uso activo de la bicicleta como medio de transporte.

La cultura de la bicicleta ha tenido un crecimiento significativo en los últimos años; de acuerdo a la Secretaría de Movilidad, el uso de este medio aumentó a 878.000 viajes diarios. Esto indica que Bogotá es una ciudad de biciusuarios, que cree que es posible lograr otras alternativas de transporte para mejorar la salud física, emocional y mental. Según el estudio del Banco Latinoamericano de Desarrollo, realizado en 2016, Bogotá se encuentra dentro de las diez mejores ciudades para montar en bicicleta, al contar con 560 kilómetros de ciclorutas. 

Incentivar el uso de la bicicleta tendría múltiples beneficios para mejorar la cultura ciudadana; apoyar el medio ambiente; y mantener el equilibrio en la salud física y emocional de las personas. 

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Por un lado, esto permitiría mejorar la movilidad de la ciudad al evitar trancones y  recortar caminos.  También promueve el cuidado de la salud, ya que disminuye el riesgo cardiovascular; fortalece los músculos y mejora la calidad de vida. Por otro lado, al utilizar este medio de transporte también disminuye las emisiones de gases, la polución y el ruido; lo que contribuiría a mejorar el aire y generar un espacio de tranquilidad en la ciudad. 

Si bien es cierto que Bogotá necesita fortalecer las vías, la infraestructura, y la seguridad en las calles; es importante considerar estas alternativas para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Aún en estas circunstancias de distanciamiento social obligatorio, la bicicleta se propone como una manera de disminuir el riesgo de contagio y también fortalecer la salud mental al estar en contacto con el aire fresco y darse un espacio para respirar. 

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Laura Ruiz

Laura Ruiz

Comunicadora social y periodista. Siento la fuerza que reverdece por cada fibra de mi piel en busca de una sociedad más justa. Creo en el poder transformador de la música, el arte y las palabras.