La Habana, tiene un aroma  vintage, que se ve reflejado no solo en el estilo de vida, también en las calles que se ven adornadas por los autos clásicos los cuales son considerados como patrimonio de una cultura adoptada por el contexto cubano. 

Citytour en la Habana

A pesar de la imágen que se vende a través de la vitrina turística, la población Cubana afronta muchos desafíos en términos sociales, políticos y sobre todo económicos. 

Ante estas dificultades, una de las formas de generación de empleo y recursos económicos es a través del transporte particular turístico. 

En el Centro histórico de Habana Vieja,  que alcanzó en 1982 la condición de Patrimonio Mundial otorgada por la UNESCO, es común ver los autos clásicos que junto a sus conductores,  posan orgullosos para la foto.

La historia de la llegada de los autos a la isla, así como la de los conductores es fascinante e interesante. Son varias generaciones de conductores que consolidan y le aportan al sector turístico de la  Isla. 

Desde los años 70, son conocidos los relatos de los abuelos que dejaron como única herencia los automóviles, los cuales han pasado por la generación de los noventas a los millennials. 

 Así como muchos adultos mayores que aún conducen al tiempo que cuentan la historia de la Cuba  revolucionaria, Un gran porcentaje de jóvenes al son de un reggaetón conducen estas joyas en cuatro ruedas, por las calles de la habana para conseguir unos dólares que sirvan de sustento a sus familias. 

 LA LLEGADA DEL AUTOMÓVIL AMERICANO

El primero de estos autos clásicos, llegó a la Isla en 1898, proveniente de la nación del Tío Sam quien después sería su opositor político. Para el primer ciclo de 1900 ya habían 11 automóviles en las calles de la Habana y en 1959 ya habían casi 190.000 carros americanos rodando en las calles de la capital cubana. 

Para la época de los 60’s con la tensión sociopolítica entre Cuba y USA, cada vez era más difícil conseguir accesorios de los automóviles y las partes que necesitaban ser arregladas, lo cual llevó a los dueños de los automóviles a ser recursivos y acudir al ingenio. 

Aunque como muchos otros sectores a nivel mundial, el turismo en la isla está a la espera de la reactivación post-pandemia. 

Antes de entrar en cuarentena por la llegada del Covid-19, estos autos clásicos eran uno de los atractivos turísticos más llamativos de la isla; más que latas, cables    y un conjunto de neumáticos, estos automóviles son parte del patrimonio cultural de la Isla. 

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Bogotano, Docente , Guía turístico . Amante de las bicis, la montaña y la lectura. Realiza su labor en sector turismo y navega por los siete mares con cámara en mano.