La resistencia de las comunidades indígenas 

Una comunidad es la unión de sueños, ilusiones, trabajo, fuerza y resistencias en torno a una misma lucha social.  La minga o minka en quechua es una antigua tradición de trabajo comunitario que viene desde la época precolombina y consiste en la unión de fuerzas alrededor de una acción colectiva. La minga se teje desde las pequeñas acciones, es una costumbre que viene desde nuestros antepasados que caminaban sintiendo la tierra, escuchando la palabra de los mayores, sembrando y cultivando sociedad e intercambiando saberes. Este espacio es la oportunidad de reconciliarse con la naturaleza, de defender la vida y la memoria de las comunidades, es el grito de fuerza de un pueblo que lucha contra la violencia. Desde hace siglos que América Latina ha luchado contra una herida colonial que ha desangrado nuestros territorios, y hemos permanecido en una constante búsqueda de identidad sobre unas raíces que nos fueron arrebatadas, nuestras tierras fueron saqueadas, y nuestra historia mutilada. 

Eduardo Galeano decía que América Latina es la región de las venas abiertas, y es que al parecer fuimos los grandes perdedores en esta lucha implacable de dominación y conquista. Pero sucede que gran parte de nuestra historia nos la contaron al revés, haciéndonos creer que fuimos responsables de nuestra propia desgracia, mientras arrancaban nuestras raíces y cercenaban la memoria colectiva que nos hace comprender nuestro lugar sobre la tierra. Pero ocurre que la tierra también tiene memoria y es testigo de la violencia a la que ha sido sometida y que han intentado borrar de nuestra historia. 

La Minga Indígena es la resistencia de un pueblo que ha luchado por la memoria colectiva, para hacer escuchar sus voces en un país que desde siempre ha intentado silenciar a las comunidades indígenas, afro y campesinas. Durante años se ha violentado y estigmatizado las luchas populares, y ha crecido un olvido histórico por parte de la ciudadanía y el Gobierno Nacional, pero a pesar de todo el pueblo sigue luchando dignamente por la defensa de la vida y el territorio. 

Movilización por la defensa de la vida y el territorio 

Hace algunos días, luego de que la estatua de Sebastián de Belalcázar fuera tumbada, en un acto reivindicativo, en la ciudad de Popayán, en el Morro de Tulcán, se anunció que la Minga indígena se movilizaría con fuerza desde distintos territorios para defender la vida, el territorio y la memoria. Esta Minga fue convocada por múltiples motivos, entre ellos: exigencias por el derecho a la vida; para protestar en contra de las masacres, genocidios, etnocidios, feminicidios y el asesinato de líderes, lideresas y defensores de derechos humanos. 

Así mismo, las comunidades también se manifiestan por el derecho al territorio: por una Reforma Agraria Integral, porque se retiren las políticas extractivistas de los planes de desarrollo ya que tienen un impacto negativo en las comunidades en las que no se tienen en cuenta sus derechos y necesidades; y por la implementación de una política territorial urbana y rural para la vida. De igual forma, también se exige que se cumplan los Acuerdos de Paz firmados en la Habana, para detener la violencia en sus territorios y construir un territorio en paz con un Enfoque Étnico Diferencial. 

La minga lucha contra la estigmatización, la indiferencia y la violencia

Desde hace días, distintos medios de comunicación corporativos han señalado y estigmatizado la minga comunitaria en un acto de violencia contra su derecho legítimo de protesta y movilización para dar a conocer la realidad de sus territorios y sus inconformidades. De igual manera, la Minga se movilizó desde el Cauca hasta la ciudad de Bogotá, luego de que el Gobierno se negará a entrar en diálogo con la comunidad para escuchar sus reclamos sobre la situación de vulneración de derechos humanos que se vive dentro de las regiones. 

La Minga lucha por toda la situación de violencia que se vive actualmente en Colombia, de acuerdo al Informe Especial Indepaz en el 2019 existieron cerca de 36 masacres en el país, y fueron asesinadas 133 personas. Mientras que en el año 2020 fueron 67 masacres,  y 271 personas han sido asesinadas en lo que va del año. Así mismo, en este año fueron asesinados más de 225 líderes sociales, lo que mostraría un panorama de 1.029 líderes asesinados desde la firma del Acuerdos de Paz. 

Manifestación del pueblo indígena del Cauca

Hermes Pete, Consejero mayor del Consejo Regional Indígena, manifestó las razones y exigencias del pueblo indígena. 

Venimos caminando en la Minga desde el suroccidente, atravesando el Cauca y el Valle. Hay muchas razones por las que nos estamos manifestando; primero porque nos están matando, nos están masacrando. El tema de la vida no le importa a este país. Hemos venido a la capital pidiéndole al gobierno un debate, una conversa franca y sincera frente a las garantías de vida para nuestros colombianos y unidades indígenas.  Además, estamos aquí por el tema del territorio, porque se detengan las políticas de extracción de este gobierno que intenta adueñarse de los páramos y de las aguas; por todas las políticas extractivistas que solo buscan afectar a la madre tierra. Por todo esto hemos manifestado nuestro desacuerdo, porque quieren entregar concesiones sobre nuestro territorio. En el ojo de muchas transnacionales están nuestros territorios, así que exigimos el derecho de la territorialidad, derecho a tener usufructo de esa madre tierra; sin embargo, hoy la tierra se concentró en unos pocos. También es falso, como quieren hacer saber a los colombianos, que hay treinta millones de hectáreas que nos han entregado, es falso, porque esas tierras en su mayoría son páramos, nevados, laderas y nacimientos de agua, en donde no es posible cultivar, por eso es la exigencia del territorio y por muchas otras razones. 

También queremos hablar sobre el tema de paz, debido a que durante algún tiempo vivimos unos meses de tranquilidad. Sin embargo, al querer reformar el Acuerdo de paz en el gobierno de Iván Duque, esto hizo que los acuerdos no se cumplieran a cabalidad, y que la gente se alzara nuevamente en armas, hoy nos están masacrando. Esto es responsabilidad del Gobierno,  hemos sido claros en que se cumplan los acuerdos, han querido unificar la corte, y acabar con la JEP para que no se descubra la verdad. Por eso venimos caminando exigiendo la democracia, porque en este país si hablamos nos matan y si nos callamos también. 

Nosotros como movimiento indígena, estudiantil, campesinos y afro, la CUT, y otras organizaciones que se han cruzado en el camino hemos dicho que no nos vamos a callar. Vamos a salir de ese miedo terrorífico que le ha metido el Estado a la comunidad, y demostrar  que ni la pandemia puede detener el Movimiento Indígena y la Minga, porque la medicina alternativa y ancestral siempre han sido nuestras protectoras, y aún lo sigue siendo; antes de que existieran los médicos occidentales, nuestros pueblos sobrevivieron con las plantas y la sabiduría ancestral. Por eso, es importante recordarle a este gobierno el señalamiento y la estigmatización que hemos recibido, decirles que es responsabilidad del gobierno si pasa algo con nuestros comuneros. Aquí seguimos caminando sin miedo y sin temor, convencidos de un país mejor, convencidos en hacer la fuerza. Por eso decimos Minga, que es la unidad de la expresión, es interculturalidad, es trabajar juntos por un mismo propósito. Por eso vamos a llegar a Bogotá, porque existe la responsabilidad de recoger lo que dice la comunidad y poder transmitirlo al pueblo colombiano; no son ideas del consejero mayor, ni un capricho, como han querido hacer ver algunos medios, es porque así el pueblo lo ha pedido y así las autoridades lo han mandatado y como consejeros dinamizamos lo que nos han ordenado.

Aquí vamos caminando, pese a la inclemencia del sol y la intemperie, en muchas partes hacinados por los espacios muy pequeños. Pero también es gratificante en nuestro paso por las ciudades ver la gente saludando, con las banderas colombianas en alto, ver cómo la gente aplaude la Minga, a pesar de que han querido satanizar y meterle temor a la gente. Vamos a llegar a Bogotá no para verle la cara al presidente, como hemos dicho, no por posicionar la minga, sino para germinar la semilla a las futuras generaciones que hoy venimos a decirle al pueblo colombiano que hay que despertar, avanzar, luchar, y hacer mingas con un mismo propósito.

La llegada de la Minga a Soacha 

Cerca de las diez de la mañana, distintos colectivos y organizaciones sociales se reunieron junto con la comunidad de Soacha sobre la autopista sur para recibir a la Minga. Desde temprano las personas se concentraron para pintar murales y carteles para manifestar su apoyo a las comunidades indígenas y expresar su desacuerdo e inconformidad sobre la violencia que se vive en los distintos territorios. Sobre la una de la tarde las chivas de la Minga fueron llegando por las vías de la carretera llenos de alegría, entusiasmo, fuerza y resistencia, entre flautas y tambores, mientras los habitantes de Soacha los acogían entre gritos de entusiasmo, arengas y bailes. Desde la chiva, las comunidades indígenas, afro y campesinas sonreían y elevaban las banderas que representaban la fuerza de un pueblo unido para defender la paz, la vida y la memoria. 

Escucha las voces de la población de Soacha sobre lo que representa la Minga

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Laura Ruiz

Laura Ruiz

Comunicadora social y periodista. Siento la fuerza que reverdece por cada fibra de mi piel en busca de una sociedad más justa. Creo en el poder transformador de la música, el arte y las palabras.

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