Aunque el gobierno se esfuerce en hablar de errores involuntarios, es clara su negligencia deliberada para evitar el regreso de Mancuso a Colombia. El ex jefe paramilitar tiene demasiada información que podría cambiar el rumbo de decenas de investigaciones contra varios políticos, entre esos Álvaro Uribe Vélez.

Errores «involuntarios»

Cabe recordar que la gestión para el regreso de Andrés Felipe Arias se realizó rápidamente y sin ningún tropiezo. Mientras que para el caso de Salvatore Mancuso, se realizaron cuatro intentos fallidos. Incluso uno de dichos intentos fue una petición hecha en español, entre cancillerías donde claramente debía primar el uso del inglés. Adicional a estos errores «involuntarios», Duque criticó la verdad que podría aportar a Mancuso a las víctimas. Afirmando que esta podría afectar a las mismas.

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Ya con tantas pruebas encima es imposible desconocer que hay un claro interés del gobierno colombiano para evitar que Mancuso regrese a prender el ventilador. Sin ir tan lejos en sus declaraciones a Justicia y Paz habló del propio Álvaro Uribe y su relación con la masacre de El Aro.

Para hacer más irónico todo esto, más de una vez se ha hablado del bloque capital y la relación de este con el actual embajador Francisco Santos. Y si este mismo es uno de los encargados de la gestión de la extradición, era de esperar que se retrasara y entorpeciera dicho proceso.

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El limbo de Mancuso

Hoy por hoy se desconoce si Mancuso será enviado a Italia, donde no tiene ninguna deuda con la justicia. Según el periódico El Tiempo, Estados Unidos ha dicho que podría deportarlo a Colombia o que permitirle quedarse en ese país con la idea que colabore con la justicia colombiana.

Una de las mayores deudas del proceso de Justicia y Paz, es la falta de verdad acerca de las acciones de los grupos paramilitares en especial sus vínculos con muchos actores políticos.

Desde que ocurrió la desmovilización de los paramilitares siempre se habló que fuerzas oscuras querían evitar que la verdad del acciones de esos grupos se supiera. Desmovilizado tras desmovilizado que podría involucrar a sectores del hoy partido de gobierno han sido silenciados. Hoy por hoy el proceso por el cual Álvaro Uribe está privado de la libertad, tiene de por medio un ex paramilitar de los pocos que han sobrevivido ya sea a la eliminación sistemática o a una sorpresiva extradición.

La importancia de la verdad

Aunque muchos sectores del país creen que la cuestión es simplemente de justicia, la realidad es que se necesita reparación y verdad. En especial esta última, ya que en parte ayuda a evitar la repetición. Básicamente somos gobernados por muchas personas que tienen las manos manchadas de sangre, pero que es poco probable que sean enjuiciadas. Incluso es necesario conocer su verdad o sino el país seguirá en la misma guerra fratricida en la que ha estado por décadas.

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Al partido de gobierno no le gusta que Mancuso hable, ya sea aquí o en Estados Unidos. Tampoco le gusta la JEP, porque en la medida que la verdad siga oculta se nos puede seguir vendiendo mentiras para que ellos se sostengan en el poder. No todas las víctimas esperan venganza o que los asesinos se pudran en una cárcel, muchas quieren saber el porqué de los crímenes, o aún más triste, dónde están sus familiares.

Sería imperdonable que Mancuso, quien tiene voluntad de hablar, no lo pudiera hacer. Sería aún más imperdonable que quienes eviten que Mancuso hable, sean el mismo partido que decía que no podía haber paz sin impunidad.

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Ronald Ernesto Cano Gutiérrez

Cucuteño, desarrollador de software, activista, ciclista, cinéfilo y fotógrafo de calles, paisajes y luchas.