Luego de errar por varios espacios de la ciudad, los embera siguen esperando soluciones integrales por parte del gobierno nacional o distrital. Acampando en el parque Tercer Milenio, no solo afrontan las duras condiciones climáticas de la ciudad, sino la incertidumbre acerca de una solución integral para su comunidad.

Errando por la ciudad

Al comenzar las cuarentena y en medio de la famosa ley que impedía desalojos, fueron desalojados de los llamados «pagadiarios». De ahí en adelante comenzó un peregrinar por distintas sectores de la ciudad. Así como las infructuosas negociaciones con las autoridades distritales, que aún no generan una solución real.

Más de cinco meses completan los embera a la espera de soluciones definitivas por parte del gobierno local y nacional. Fotografía por Ronald Ernesto Cano Gutiérrez

En abril ya habían estado en el parque Tercer Milenio, luego se consiguieron ciertos albergues temporales pero al final terminaron acampando en el parque Santander. La personería distrital reconoció en ese momento que el problema de la comunidad embera era complejo y por ende era difícil dar una solución definitiva.

Fotografías por Lina Paola Gasca Martín

Tal fue la situación que luego de aquella negociación los embera erraron por el sur de la ciudad realizando tomas en varios lugares de dicho sector. Ocuparon unas viviendas de interés social en Arborizadora Baja de donde fueron desalojados por la policía. En aquel desalojo se hizo viral un vídeo de un policía apuntando con un teaser a una mujer embera.

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La comunidad siguió moviéndose de lugar en lugar en medio de negociaciones fallidas y amenazas de desalojo por parte de la policía. El parque Tercer Milenio ha sido el último lugar donde se han ubicado, pero allí siguen sin soluciones y en medio de la incertidumbre de ser desalojados por la fuerza.

Corferias

Desde que se asentaron por última vez en Tercer Milenio, ha comenzado una discusión mediática sobre los casos de coronavirus dentro de la comunidad así como su reiterada negación a hacerse pruebas. Sobre este tema, se generó una confusión sobre algunos embera contagiados que no estaban en Tercer Milenio y sobre los que realmente están acampando allá. Adicionalmente luego de conversar con los líderes de la comunidad embera (Catío y Chamí) validamos que si accedieron a dejarse practicar las pruebas, las cuales salieron negativas.

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Sobre el tema Corferias, indicaron que allí se le negó la entrada a toda la comunidad que es conformada por cientos de familias. Los directivos de lo que hoy se ubica en Corferias, les indicaron que el lugar estaba orientado a personas enfermas de covid-19, por tanto personas sanas no podrían estar allí. También les indicaron que población de riesgo como embarazadas, niños y ancianos no deberían entrar a dicho lugar por el riesgo de contagio.

Falta de enfoque étnico

Entendiendo la criticidad de la situación derivada de la pandemia, se podría entender la improvisación y la búsqueda de soluciones a corto plazo con comunidades vulnerables. Pero se ha hecho evidente que el gobierno nacional y los gobiernos locales no son eficientes generando soluciones eficaces a problemáticas sociales.

Esto se hace evidente en la forma como manejan la recuperación de ciertos espacios (Altos de la Estancia por ejemplo) o el regreso a Venezuela por parte de los migrantes. Si a esto le agregamos que las comunidades vulnerables pertenezcan a un grupo étnico en particular, la visión gubernamental no es capaz de entender las costumbres y cultura de tales comunidades.

Víctimas del desplazamiento, los niños viven en medio del hecho de no tener un lugar seguro donde habitar. El retorno a su territorio ancestral es imposible debido a la misma violencia que los sacó. Fotografía por Lina Paola Gasca Martín

Es así como para el caso de los embera, no se ha tenido una comprensión de la percepción de las enfermedades ni tampoco de la forma en que ellos entiendan ciertas problemáticas. Dicha situación también se hizo evidente en el manejo que dió el ICBF a la situación de la menor de edad embera chamí abusada sexualmente por un grupo de militares.

Los embera por tanto, no ven con buenos ojos que sus familias sean divididas por razones de tecnicismos legales. Por esta razón ven como una amenaza cuando el ICBF se acerca con intención de llevarse a sus niños.

¿Solución a la vista?

Incluso existe una fuerte controversia sobre el tema de los niños que es lo que ha llevado al distrito a emprender acciones legales contra los líderes de los embera. Es interesante que la diligencia puesta en dicha batalla legal podría invertirse en soluciones integrales para dicha comunidad.

Fotografías por Ronald Ernesto Cano Gutiérrez

Tampoco se habla de una integración entre el gobierno local y nacional en aras de lograr que la comunidad pueda volver a asentarse en un lugar como del cual fueron desplazados y al cual hoy por hoy no pueden retornar debido a que persiste la misma situación de violencia que con amenazas los hizo salir del territorio.

Por ahora seguirán esperando en medio del frío, una pandemia mundial y el hambre a que lo plasmado en la constitución de 1991 dejé de ser solo letra muerta.

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