Marcha campesina

Entonces se abría la mañana de par en par, bajo el cielo nublado se sentía el aire denso de la neblina, el olor de la tierra húmeda, y a lo lejos se observaban las parcelas de tierra fértil que cubren el territorio boyacense. De repente, sobre las vías de la carretera se podían ver algunos agricultores vendiendo bultos de papa a los viajeros que transitaban por el camino. Desde hace algunos días que los campesinos y pequeños agricultores de papa, en departamentos como Boyacá, Cauca, Nariño y Risaralda, deben salir a las calles y peajes para poder vender sus cosechas ante la caída de los precios de la comercialización. Para enfrentar esta situación, el pasado viernes 13 de noviembre los agricultores de papa salieron a manifestarse desde el pueblo de Soraca hacia la Plaza central de Tunja para expresar su inconformidad frente a la crisis económica del sector productivo de papa. 

Fotografía tomada por Lina Gasca

Cerca de las ocho de la mañana se empezó a escuchar en las emisoras comunitarias de Boyacá sobre la movilización que se tenía pensada en las diferentes regiones del país para ese día. Algunos campesinos, la mayoría adultos mayores, portando sus ponchos y sombreros, se concentraron sobre las vías de la carretera de Soraca rumbo a la ciudad de Tunja para empezar a movilizarse ante la situación de crisis que han tenido que enfrentar miles de campesinos. 

Fotografía tomada por Lina Gasca

En este momento, el sector papero, al igual que otros productores de maíz o frijoles, estamos atravesando la peor situación en los últimos años en cuanto a nuestro cultivo de papa, que es la parte fundamental y el que sostiene el desarrollo económico del departamento de Boyacá. Entonces necesitamos apoyo, y una ley agraria que verdaderamente satisfaga las necesidades del campesino colombiano—expresa Alfonso Medina, campesino y manifestante de Boyacá—  Así que vamos a congregarnos el día de hoy para manifestarnos sobre los acuerdos faltados por el gobierno, porque no es posible que nosotros sigamos trabajando diariamente sin tener un reconocimiento por el Estado colombiano. Nos encontramos en esta situación caótica de los bajos precios,  debido a las importaciones de papa, porque prácticamente  las empresas que hay aquí ya no nos compran nuestras cosechas, entonces lógicamente que nuestro desarrollo y economía se nos ha ido al suelo. Nosotros como productores sabemos claramente que lo único que hacemos es producir el alimento en el país. 

Fotografía tomada por Lina Gasca

Sobre las nueve de la mañana, junto al Programa de Dignidad Agropecuaria Colombiana, se empezaron a congregar distintos campesinos, mientras se escuchaba por el altoparlante: “Viva la producción papera de Boyacá y abajo las importaciones que acaban con la producción Nacional”. De repente, fue llegando otro grupo de campesinos del municipio de Siachoque sosteniendo carteles contra los TLC y las importaciones de papa, y en defensa de la cosecha y los productos nacionales del campesinado. 

Fotografía tomada por Lina Gasca

Toda la vida hemos trabajado en nuestro campo, porque es la herencia que nos dejaron nuestros papás. Antes ellos sembraban trigo, cebada, arveja y había producción para rotación. Pero, hoy en día nos sentimos indignados porque el gobierno está trayendo papas y alimentos de otras naciones—Cuenta Anquilino sobre la situación que enfrentan los productores locales—Lo que sucede hoy en día es que si comemos un pan, esa harina es traída de otras naciones; y así mismo ocurre con la papa, entonces nos toca comernos lo que viene de otras naciones, a pesar de que aquí en nuestro país estamos inundados de cosechas de papa. Nosotros exigimos que el gobierno tenga en cuenta políticas agrarias que favorezcan a los campesinos, porque nos hemos llenado de deudas con los bancos para producir nuestros cultivos y con estos precios no nos alcanza para nada, y por eso estamos en quiebra. 

Fotografía tomada por Lina Gasca

Los agricultores manifiestan que, mientras un bulto se conseguía antes a un precio de 80.000 o 60.000 pesos en las centrales de abastos, en este momento los productores deben vender sus cosechas a 20.000 o 15.000 pesos en las vías de la carretera. Esto se debe a que los precios no les permiten llevar sus productos a las plazas de mercado y debido a la crisis económica no es posible cubrir con todos los gastos de producción. 

Fotografía tomada por Lina Gasca

Sobre las diez de la mañana los manifestantes salieron hacia la ciudad de Tunja bajo el frío de la mañana, mientras expresaban su rechazo hacia las políticas que afectan a los productores nacionales. De acuerdo a la Federación Colombiana de Productores de Papa se estima que en el 2020 se importarían 65 mil toneladas de papa; frente a esto, los productores expresaron su preocupación con respecto a la preferencia de consumir papa importada de Bélgica. 

Crisis del sector agropecuario de papa

Debido al cierre de gran parte de restaurantes, hoteles, colegios y universidades, a causa de la pandemia, se disminuyó la demanda del tubérculo, lo que afectó en la caída de los precios de comercialización en los departamentos de Boyacá, Cauca, Risaralda y Nariño. De fondo existen distintos problemas estructurales que han afectado profundamente a los campesinos y pequeños productores en Colombia, en el que no se ha tenido en cuenta sus derechos y las necesidades para proteger a quienes cultivan nuestros alimentos y defienden la tierra. Entre los principales problemas que afectan al sector productivo se encuentran: las importaciones indiscriminadas de alimentos traídos desde Europa, producto de la firma del Tratado de Libre Comercio que firmó el Gobierno Nacional en el año 2013. 

Entrevista a Tatiana Mosquera Ferro, integrante de Dignidad Agropecuaria Colombiana

Desde ese mismo año en que se firmó el TLC con la Unión Europea se exportó a nuestro país 13 mil toneladas del tubérculo; mientras que, para el 2020 la cifra se quintuplicó, importando alrededor de 65 mil toneladas de papa. Además de esto, la falta de inversión agrícola en Colombia hace que sea imposible para los campesinos y pequeños productores competir con países industrializados. En medio de la movilización, los productores de papa hicieron un llamado para apoyar y defender las luchas campesinas y la soberanía alimentaria de nuestro país; puesto que más de 100 mil familias viven de las cosechas de papa en Colombia. 

Al llegar a la plaza central de Tunja los campesinos elevaron un grito de protesta para exigir que el Estado reconozca las luchas campesinas, como una deuda histórica, que son las que dignifican la tierra y alimentan a la población. En medio de la concentración, los campesinos denunciaron la falta de garantías y reconocimiento de derechos por parte del Gobierno, como un trabajo fundamental para garantizar la reproducción de la vida, ya que sin ellos no habría la posibilidad de garantizar la alimentación y la nutrición adecuada de las personas. 

Entrevista a Plinio Hernández, presidente de Dignidad Papera de Colombia

Las luchas campesinas son necesarias para defender la producción local de los alimentos, la variedad alimentaria, la protección de las semillas locales, la defensa de la soberanía alimentaria y la paz territorial. Así mismo, es gracias a las y los campesinos que también es posible preservar la naturaleza, apoyar a las comunidades y hacer un reconocimiento del territorio.

Crónica escrita por: Laura Ruiz

Fotografías por: Lina Gasca

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