Con una historia de más de cien años, y con un ambiente festivo se llevó a cabo la Epifanía en el tradicional barrio Egipto. Ya es un siglo, en donde grandes y pequeños se reúnen para celebrar la fiesta católica de la llegada de los reyes magos a Belén. Dicha fiesta se extiende por varios días, en la cual personas propias y externas al barrio se deleitan con diversos juegos y cocina tradicional del altiplano cundiboyacense.

Hacia el oriente de la Plaza de Bolívar, se encuentra el barrio Egipto. Con una arquitectura tradicional y con una amplia historia; la gente del barrio ha venido celebrando la llegada de los reyes magos desde comienzos del siglo pasado. Este evento que combina el fervor religioso con un ánimo festivo, convoca toda una tradición recreativa y culinaria la cual ocupa las principales calles del barrio por las cuales fluye la chicha como quizá lo hizo en tiempos anteriores a la llegada de la colonización española.

El evento, el cual cuenta con el apoyo del distrito y de la alcaldía local de La Candelaria; hace difusión de prácticas recreativas tradicionales como lo es el trompo, la rana y la famosísima vara de premios. Es interesante como este evento se sigue desarrollando después de tanto tiempo, y como las dinámicas de una ciudad de Bogotá no han logrado extinguir dichas festividades quizá relacionadas con poblaciones más pequeñas. Además que en medio del estrés de la gran ciudad, permanece este espíritu barrial y comunitario en este conocido barrio de Bogotá.

Entre alguna de las peculiaridades del evento está, que contrario a muchos eventos a nivel nacional, es la chicha la bebida reina de las festividades. No es extraño toparse con familias que caminando en medio de la multitud llevan su botellón de chicha para consumirla mientras escuchan las presentaciones musicales o mientras aupan a los jóvenes que pretenden coronar la parte más alta de la vara de premios.

La comida es todo un tributo a la gastronomía cundiboyacense, desde el cocido hasta la pelanga no faltaron en las carpas a lo largo y ancho de las calles, también la fritanga, el merengón y las papas chorreadas se dejaron ver en medio de la multitud que abarrotaba el barrio aún a pesar del fuerte sol de enero.

Pero el evento central tiene relación claramente con los reyes magos, es así como se realizan diversas representaciones de la llegada de estos, en especial los «reyecitos», niños y niñas que usando distintos recursos se visten como alguno de los tres reyes magos, conservando así una tradición que se niega a desaparecer.

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Ronald Ernesto Cano Gutiérrez

Ronald Ernesto Cano Gutiérrez

Cucuteño, desarrollador de software, activista, ciclista, cinéfilo y fotógrafo de calles, paisajes y luchas.