Las Radios Comunitarias han hecho parte de la memoria de la cultura rural en Colombia cuando inició el proyecto de la Radio Sutatenza en el año de 1947; desde allí estos proyectos radiales han hecho propuestas de comunicación desde las distintas regiones del país que le apuestan a una narrativa distinta en la que las poblaciones sean dueñas de sus propios relatos y exista una inclusión que escuché las voces de quiénes han sido olvidados y marginalizados por la sociedad.

Es el espacio para construir una realidad distinta, en la que sea posible resistir sobre cualquier tipo de violencia y estigmatización y creer que podemos transformar mediante pequeños actos que nos permitan soñar, reconstruir los fragmentos de la memoria, sanar las heridas del conflicto y sensibilizarnos con el otro o la otra. 

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La profesora María Fernanda Peña, quien ha trabajado con algunas comunidades a través de la radio nos narra que la labor de las radios comunitarias es poder aportar a la construcción del tejido social de los territorios, desde la participación de las comunidades, para que sean ellas quienes cuenten sus historias desde sus propias formas, códigos y lenguajes.

También nos relata que Colombia ha sido un país radial, en la medida en que muchos medios tradicionales no llegan a los territorios periféricos y no abarcan temas que sean incluyentes con sus problemáticas.

En este sentido la radio ha sido fundamental en los procesos de memoria y reparación, en especial en las regiones que han tenido un contexto violento, ya que también es una herramienta que sirve para humanizar el conflicto y empezar a desmentir los discursos de odio que han generado los medios hegemónicos. 

A partir de este relato me gustaría visibilizar la historia y el trabajo de tres radios comunitarias que han trabajo en construir una realidad distinta. 

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Radio Sutatenza

Cerca del año 1947 en una pequeña parroquia ubicada en el corazón del Valle de Tenza que pertenece al departamento de Boyacá en Colombia, el sacerdote José Joaquín Salcedo lideró el proyecto de Escuelas Radiofónicas bajo la organización conocida como Acción Cultural Popular. Este movimiento cultural se extendió durante los años 1954 y 1978 y tenía como propósito principal consolidar la educación de los campesinos y disminuir las brechas que existían entre la calidad de vida de la ruralidad y las ciudades.

Las Escuelas Radiofónicas funcionaban a través de la distancia mediante campañas que buscaban generar cambios sociales en el campo, bajo la consigna de “La educación nos hace libres” que invitaba a los campesinos de distintos territorios a que se vincularan de manera autónoma a formar parte de este movimiento. 

Separata del semanario “El Campesino” con instrucciones para hacer una EERR ca. 1962
Archivo ACPO-Radio Sutatenza, Biblioteca Luis Ángel Arango
Colección Banco de la República, Bogotá.

Esta acción empezó a lograr pequeños cambios en la comunidad desde el momento en que la radio llevó el maestro a los hogares, muchos campesinos también se reunían para disfrutar de los programas de entretenimiento; sólo era necesario que las personas se acercaran a la Caja Agraria del pueblo para poder tener acceso a su caja radial y poder disfrutar de la compañía de las radionovelas, los programas de educación y las noticias de sus territorios.

De igual forma, los oyentes podían comunicarse con la radio mediante la correspondencia y manifestar sus inquietudes, dudas o incluso escribir coplas o relatos  para que fueran leídos a través de los programas.

El proyecto que lideró la Radio Sutatenza es recordada como la revolución cultural que transformó la vida rural en Colombia y que también se convirtió en referente para muchas emisoras radiales de América Latina que empezarían a implementar programas de educación y desarrollo rural. 

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Radio Alharaca feminista

La Radio Alharaca Feminista es un proyecto radial hecho por mujeres que empezó a salir al aire en abril de 2019, a pesar de que ya habían comenzado a trabajar desde hace algún tiempo intercambiando ideas y conocimientos sobre un programa que tratara temas sobre el feminismo y la reivindicación de los derechos de las mujeres.

Fue a través de ese espacio en el que las mujeres podían reunirse y  discutir sobre distintas situaciones en relación con las violencias machistas, como el acoso y la violencia sexual, las desigualdades de género y los estigmas al que han estado sometidas las mujeres por tantos años. 

Pieza gráfica tomada de la página web de Alharaca Radio Feminista

En ese momento, se dieron cuenta que mediante el diálogo era posible narrar el dolor, sentirse libres de tantas cargas y opresiones, reconocerse en las otras mujeres y sentir el apoyo que representa la unión y la fuerza de estar juntas para denunciar estas inconformidades sociales.

Sin embargo, también querían tener una posición más activa y trascender este tipo de denuncias hacia un espacio que acogiera a mujeres de distintos contextos y realidades que quizá estuvieran pasando por una situación similar de discriminación o violencia, para que este fuera un lugar de refugio en el que ellas pudieran sentirse identificadas y así comprender que como mujeres no estamos solas. 

—Nosotras nos juntamos teniendo mil y un motivos para encontrarnos, empezamos a discutir sobre estas denuncias y pensábamos que esto era una manera de narrar el dolor y cuestionar esas maneras en las que hemos sido violentadas. Pero, también empezamos a reflexionar sobre cómo hacer que estos encuentros trascendieran, sin decir que la sola denuncia no es en sí misma legítima, sino que queríamos buscar la manera de visibilizar estas inconformidades y reflexiones de manera pública—. Cuenta Lorencita mientras recuerda cómo fue que inició la idea de este proyecto radial. 

De esta manera, estos encuentros empezaron a tener una posición más activa, con el pensamiento de querer transformar la narrativa de las mujeres como víctimas y empezar a desempeñar un rol de resistencia en contra de las distintas violencias y comenzar a creer que es posible una realidad distinta para todas y todos.

Nos reunimos con Lorencita, quien es reportera feminista, co-fundadora y editora de Alharaca Radio Feminista; hoy nos contará un poco cómo empezó este proyecto y cuál es su visión sobre las radios comunitarias. 

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Lorencita

Todo comienza siendo un encuentro entre distintas mujeres y amigas alrededor de todas estas denuncias; entonces nos dimos cuenta que muchas de nosotras nos habíamos sentido violentadas o lastimadas de alguna forma.

En ese momento, sentíamos mucha rabia por todas las injusticias que ocurrían a nuestro alrededor, así que tuvimos que organizarnos y empezar a soñar. Muchas de nosotras teníamos la ilusión de poder hacer radio y comunicar esto que sentíamos a través de ese medio; entonces apareció una emisora de derechos humanos en la que tuvimos la oportunidad de abrir una franja feminista para hablar sobre estos temas. Lo que hicimos fue comenzar a construir todo el programa entre nosotras; a investigar, proponer y crear pruebas piloto para poder salir al aire cada semana. 

Cuando ya teníamos todo listo para comenzar nuestras sesiones, empezamos a difundirlo con nuestras cercanas y lo que ocurrió fue que empezamos a recibir diferentes denuncias de acoso sexual contra el director de la emisora y nos dimos cuenta que, por tal razón, no era posible hacer un programa feminista en este medio.

Esa fue la primera encrucijada en la que nos encontramos con Alharaca, en la que tuvimos que tomar la decisión de permanecer o no en aquel medio.

Muchas tenían la posición de que debíamos apoyar las denuncias y mostrar nuestro rechazo desde allí, pero otras coincidimos en que quedarnos sería ir en contra de las cosas por las que queríamos luchar.

Finalmente, decidimos retirarnos y hacer nuestro programa desde la independencia; aunque sabíamos que no sería sencillo porque ninguna de nosotras sabíamos cómo hacer radio y no teníamos los medios para hacerlo, así que tuvimos que empezar desde cero, pero no podíamos permitir que esto nos limitara para contar lo que sentíamos. 

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Rescatar la radio comunitaria 

La radio comunitaria, y en general los medios alternativos, es la expresión de los grupos y poblaciones que hemos sido subalternizados para poder apropiarnos del derecho a comunicarnos y narrar nuestras propias problemáticas.

Esto es una manifestación que se encuentra al margen de las grandes plataformas mediáticas que responden a unos intereses y grupos económicos específicos que perpetúan también diferentes formas de violencias y exclusión. 

Entonces, la labor de las radios comunitarias consiste en poder recuperar y transformar la forma en que nosotras como minorías podemos construir nuestra propia voz y expresar nuestras inconformidades u oposiciones contra un sistema hegemónico y capitalista. Pero también es la manera en la que decidimos comunicar nuestra historia bajo nuestros criterios y propuestas estéticas e identitarias. 

Creo que lo que hacemos en Alharaca no es muy distintos a lo que hacen las radios comunitarias en la manera en que resistimos y defendemos el derecho a consolidar nuestros propios relatos y narrativas, sin que sean otros los que nos cuenten. 

Nosotras consideramos que este ha sido un lugar en el que cualquier mujer puede participar; también creemos que el ejercicio de la oralidad es mucho más incluyente que otras formas de comunicar como, por ejemplo, la escritura.

Esto nos hace pensar que la práctica comunitaria consiste en deshacer las barreras de acceso a la información y a la comunicación, para que más mujeres puedan participar y sentirse representadas en las discusiones y espacios públicos.

Una de nuestras apuestas también es el hecho de eliminar nuestra imagen para que sea la voz y lo que tenemos que decir lo que sea relevante, como una manifestación también a la manera en que se nos ha juzgado y validado por la forma en la que nos vemos; es así que queremos transformar el modo en  que se ha contado nuestra forma de habitar sobre el mundo. 

Radio 60 Vox 

La radio 60 Vox es una radio comunitaria que nace de una iniciativa juvenil que hace parte de la Casa de la Juventud de Chapinero con el objetivo de visibilizar los procesos culturales y artísticos de la localidad.

Esta propuesta nació con el apoyo de Sergio Ortiz, Mauricio Forero, Sebastián Montoya y Lorena Medina quienes quisieron abrir este espacio de inclusión, reflexión y cuestionamiento sobre la realidad que vive este territorio. Hablamos con uno de los integrantes y directores de la radio, Sergio Ortiz quien nos contará con más profundidad sobre su trayectoria en el medio radial y algunos proyectos que se han gestionado en esta emisora comunitaria. 

Pieza gráfica tomada de la página de Facebook de la Radio 60 Vox

Sergio es Antropólogo de la Universidad Nacional y hasta el momento ha tenido un recorrido liderando, coordinando y gestionando algunos proyectos radiales comunitarios y juveniles. También ha realizado talleres socio-ambientales, y en este momento es líder del proyecto de la Radio 60 Vox. 

Sergio Ortiz

En realidad, yo comencé con la radio de manera inesperada ya que mi formación es en Antropología. Los primeros acercamientos que empecé a tener en la radio fue cuando estuve desarrollando un trabajo comunitario con una fundación que tenía relación con la Casa de Juventud de Chapinero. En esa localidad se realizaron unos talleres de radio, junto con la Subdirección para la Juventud, y allí fue que empecé a desarrollar el gusto por la comunicación.

A partir de ese encuentro, gracias a los gestores de la juventud, empezamos a construir un proyecto comunitario a través de la radio con la intención de visibilizar todos las propuestas artísticas y culturales que se estaban desarrollando en la comunidad.  Entonces, junto con mi compañero Mauricio Forero asumimos la tarea de comenzar en este camino de la radio para poder vincularnos a la Subdirección para la Juventud y empezar a trabajar con la Localidad de Chapinero mediante esta emisora.

Después empezamos a dirigir unos talleres de radio en la Casa de Juventud de Antonio Nariño, esto lo hice junto a mi parcero Sergio Salazar quien ha sido mi maestro en todo este trabajo. 

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Talleres de radio 

Cuando empezamos a desarrollar estos talleres, nos dimos cuenta que la gran mayoría de participantes eran muchachos de colegio, entonces básicamente el ejercicio que realizamos con ellos fue animarlos a lanzarse al ruedo y crear nuestro primer programa de radio en vivo en la emisora de Antonio Nariño. 

Desde allí fue que se nos ocurrió la idea de hacer Curturízate, un programa cuyo nombre nace del encuentro entre dos palabras, una un poco callejera y la otra pretende ser más académica. Estos términos a los que me refiero se tratan de curtir y culturizar mentes; la idea de esta propuesta consistía en poder dialogar y cuestionar  distintos imaginarios y estigmas sociales que existen en el territorio. 

Este espacio nos permitió reflexionar sobre algunos temas como la migración venezolana, las masculinidades y la habitabilidad en calle; la idea principal era poder abordar estas problemáticas  y empezar a transformar la percepción que tenemos sobre ciertas cuestiones que pueden generar violencias en el contexto social. 

En el caso de la habitabilidad en calle, por ejemplo, construimos un programa a partir de distintos ciclos e involucramos actores de diferentes entidades y perspectivas, es decir pusimos en diálogo a la alcaldía desde su visión institucional y ellos nos contaron cómo es el trabajo que desempeñaban sobre la problemática de la habitabilidad en calle y el consumo de sustancias psicoactivas.

Luego hablamos con organizaciones sin ánimo de lucro que nos compartieron su posición contraria a la opinión estatal y finalmente hicimos el ejercicio más importante, en mi opinión, de darle voz a las personas que viven en esta condición.

En este caso, tuvimos la experiencia de conocer uno de estos albergues que dispone la institución para alojar a personas que se encuentran en esta situación y allí pudimos escuchar el relato de una de estas personas y conocer su realidad; todo este trabajo nos permitió descubrir todo el potencial de la comunicación comunitaria, ya que nos permite acercarnos a otros contextos y visiones de mundo, que muchas veces desconocemos e ignoramos.  

La resistencia de las radios comunitarias 

La radio comunitaria nace en la ruralidad más que todo y en ese campo tiene el potencial de informar a la gente y de llegar dónde los medios tradicionales no transitan. En el caso de Radio 60 Vox es un poco distinto porque esta radio se ubica en la urbanidad y nosotros hemos venido trabajando desde la radio digital, lo que nos permite también abrir algunas posibilidades; lo que buscamos también es poder hacer que este mensaje que queremos transmitir trascienda las fronteras de los territorios. 

Nuestro trabajo como radio comunitaria también radica en poder visibilizar las realidades que los medios masivos de comunicación no abordan y también proponer alternativas de transformación que fortalezcan las comunidades y el tejido social.

Siento que nuestra principal labor es poder mostrar todas las iniciativas y propuestas activas que sugieran un cambio en la sociedad a través del arte, la cultura y la educación. Por ejemplo, algo que intentamos hacer el año pasado fue resignificar el arte callejero y darle el valor que realmente se merece, lo que hicimos allí fue trabajar con el Instituto Distrital para la Participación y la Acción Comunal y formar a los artistas para adquirir herramientas que les permitiera el desarrollo de sus actividades sin que esto entrara en conflicto con la persecución de la policía. 

Creo que el compromiso vital de la radio es poder fortalecer la cultura de paz y  transmitir un mensaje a nuestra audiencia sobre cómo podemos transformar los conflictos sociales de una manera pacífica sin que esto implique ninguna violencia.También es importante empezar a cuestionarse las condiciones estructurales de nuestra sociedad para poder generar cambios y estrategias a partir de las raíces que han profundizado las injusticias y  desigualdades.

Nuestro trabajo en Radio 60 es poder fortalecer la paz y mejorar las condiciones de nuestros territorios.  En ese sentido, la radio comunitaria nos permite crear una sociedad basada en la sensibilidad y el reconocimiento hacia el otro, para que empecemos a abandonar la idea del individualismo y el egoísmo social que nos caracteriza. 

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Laura Ruiz

Laura Ruiz

Comunicadora social y periodista. Siento la fuerza que reverdece por cada fibra de mi piel en busca de una sociedad más justa. Creo en el poder transformador de la música, el arte y las palabras.

1 Comment

  1. Yair González
    23 julio, 2020 at 2:37 pm — Responder

    Mis más sinceras felicitaciones.
    PERIODISTA ,nos está enseñando que el periodismo se está regenerando,para bien dela verdad.y confío que usted va a hacer un cambio positivo para que se conozca la verdad de este país. y fué agradable leer ese escrito,es un tema muy importante para la historia del país, desafortunadamente ya está olvidado.Me podría informar dónde puedo ver o escuchar Radio Alharaca Feminista?EN HORA BUENA.

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