Lo que comenzó como amenazas y violencia por un irracional miedo al contagio, ya ha trascendido al envío de sufragios y coronas fúnebres a los trabajadores de la salud. Aunque las personas vinculadas al gremio de la salud ya venía protestando por sus precarias condiciones laborales. En esta ocasión también protestaron contra la difamación de parte del Ministerio de Salud y contra la violencia de la ciudadanía que se está dejando llevar por la ignorancia.

«El cartel del covid»

En una reciente alocución el ministro de salud, lanzó una fuerte acusación hacia el sector salud. Dicha acusación afirmaba que existía un «cartel del covid». Pues los pacientes diagnósticados con coronavirus son pagados de manera más costosa por parte del gobierno. Tal idea caló dentro de la población. Por lo que ahora cada vez que alguien es diagnósticado con coronavirus, al menos por sospecha, se generan dudas y controversia entre médicos y familiares. En Soledad, Atlántico, un intensivista recibió amenazas de muerte porque una paciente murió y se afirmó que había muerto de coronavirus. Quienes lo amenazan afirman que es falso que la paciente hubiese tenido coronavirus, y que realmente la negligencia médica fue la que causó su muerte.

El gobierno nacional en vez de mejorar las condiciones de los médicos, lo que hizo fue colocar a la gente en su contra con falsas acusaciones.

Hasta el momento el ministerio de salud no ha presentado pruebas de dicho cartel, incluso aunque están ocurriendo estas amenazas. Los trabajadores de la salud, creen que las ideas falsas sobre diagnósticos manipulados vienen de esta idea del covid; aunque también de mucha información falsa que aparece en redes sociales acerca de vacunas, remedios y ideas absurdas sobre el coronavirus.

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Los médicos afirman que no se hicieron médicos para asesinar personas y que es muy triste que les achaquen las negligencias de un sistema médico. Y que para nada es de su interés diagnosticar para obtener lucro por ello.

El dinero en malas manos

El grupo de médicos que se concentró en la entrada del hospital San Ignacio, afirmó también que la salud no está recibiendo el dinero prometido. Aunque el ministerio de hacienda ha dicho que ha girado millones y millones de pesos; estos están siendo entregados a las EPS. Las cuales no están derivando dichos dineros a los hospitales y clínicas, lugares en donde es crítica la adquisición de equipos médicos así como pagar los salarios de los trabajadores de la salud.

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También afirman que las bonificaciones prometidas por el gobierno no se han hecho realidad, y que los equipos de protección que les suministran las ARLs son de muy mala calidad. Dicen que una cosa es lo que dice el gobierno en sus alocuciones diarias, y otra la realidad que se ve en hospitales y clínicas.

Riesgos por todos lados

Los trabajadores de la salud son la primera línea en el combate contra el coronavirus. Están frente a los pacientes contagiados y por ende más expuestos al contagio. Tanto en Colombia como en el mundo, el contador de trabajadores de la salud muertos por coronavirus aumenta constantemente. Los trabajadores de la salud requieren equipos de protección de los cuales adolecen y que al parecer solo son promesas de parte del gobierno, según afirman los manifestantes. En lugares más alejados de la capital los equipos son más escasos como en el caso de el departamento del Amazonas donde el contagio de coronavirus es de los más altos.

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Adicionalmente, los trabajadores de la salud han venido siendo amenazados al usar transporte público en donde incluso han llegado a ser agredidos. Para completar el ámbito de riesgo en el que viven, reciben amenazas en sus vecindarios. Y ahora de la mano de afirmaciones infundadas, como ellos indican, están siendo amenazados por tratar pacientes. A todo este estrés y presión, se suma el hecho que la relación con sus familias cambió. El riesgo latente de contagiar a su familia es un problema cotidiano con el que también tienen que lidiar.

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Aunque no fue una manifestación numerosa, el mensaje se hizo oír por la carrera séptima. Las bocinas de varios vehículos de los trabajadores de la salud y ciudadanos solidarios sonaron al unísono para llamar la atención del gobierno. Gobierno que al parecer está hablando una cosa en sus programas de TV diarios pero realmente tiene al sector salud en el olvido en medio de la pandemia. Es necesario que estemos «unidos por la salud». Lema que tenían los médicos en las cintas fúnebres con las que protestaron.

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Ronald Ernesto Cano Gutiérrez

Ronald Ernesto Cano Gutiérrez

Cucuteño, desarrollador de software, activista, ciclista, cinéfilo y fotógrafo de calles, paisajes y luchas.